Conversamos con Ludmila Nahir Medina sobre el proyecto que sostiene desde 2012 y con el que ahora realizará un viaje por todo el país en busca de saberes para visibilizar y valorar el alimento y medicina que existe en las plantas urbanas, tanto árboles frutales como «yuyos» . Otra forma de habitar, reconociendo la biodiversidad que nos rodea.

«Trabajo en  agroecología, educación, reconocimiento y recolección de plantas  silvestres comestibles y medicinales, el proyecto que  llevo adelante desde el 2012 se llama La ciudad nos regala sabores y surge de la observación de la ciudad de Buenos Aires, en caminos cotidianos que  comencé a tomar, haber comenzado a estudiar en la facultad de agronomía, trabajar  en el censo de arbolado y luego en la comuna directamente en arbolado urbano, y ahí es que nace la idea de compartir las ubicaciones y compartir la cantidad y diversidad de alimento que hay en la ciudad para que otras personas que no estaban tan en tema puedan conectarse con eso.

A parte de la observación como una forma de sistematizar y organizar la información para poder difundirla y a través de las redes sociales , al principio fue a través de Facebook, luego han ayudado muchas notas en noticieros, diarios,radios y demás sobre el proyecto,por lo que ayudaron a la difusión y actualmente en Instagram,  el proyecto no solamente se trata de eso sino que hacemos caminatas y paseos por distintas partes de la ciudad para poder llevar a la práctica toda la información que se comparte a través de la virtualidad.

Aprender y pasear

«Las ciudades tienen miles de árboles frutales, «yuyos» medicinales y/o comestibles. Desde 2012 paseamos por los barrios descubriendo estos saberes. Se realizan caminatas de manera abierta y gratuita la comunidad, que proponen una salida cultural creativa y educativa para todas las edades. Poder habitar la ciudad desde otro lugar, colaborativa y comunitaria, pudiéndonos encontrar compartiendo un mate o intercambiando una receta, nos hacen apropiarnos de los espacios. El valor que tiene que las niñas y niños participen de una cosecha frutal en plena ciudad ayuda a visibilizar el origen del alimento y las alternativas posibles. Se realizaron más de 50 paseos, entre ellos, dos salidas escolares, alcanzando más de 2000 participantes. 

Primero conocí la permacultura, luego buscando alguna carrera universitaria relacionada conocí, la tecnicatura en producción vegetal orgánica que después la estudie, y ahí vimos claramente la diferencia entre la producción orgánica y la agroecología, por mis ideas y por las ideas que defiende y persigue la agroecología me alineé mucho a eso así que comencé a trabajar en huertas escolares desde ese enfoque agroecológico y también en algunos proyectos comunitarios cooperativos de huertas agroecológicas productivas.

Hice también una tecnicatura en recreación y tiempo libre y mi formación como huertera fue siempre por programas dentro de la facultad. Comencé en el Pehuec, que es el programa de huertas escolares y comunitarias que en ese momento tenia la facultad, comencé haicendo una huerta en un hogar de ancianos, y ancianas, estuve ahí dos años, a partir de ahí nunca me alejé de la huerta como un proyecto comunitario y no como la lechuga en el balcón, siempre como algo en en un espacio colectivo o donde las personas asistían  durante algunas horas o vivìan directamente ahí. Mi formación como huertera tiene mucho que ver con las experiencias de otras personas , con trabajos en una comunidad Qom en Formosa durante varios años a través de un proyecto de la universidad,  un trabajo en Chaco en huertas escolares,  considero que la formación huertera no solo es de la carrera universitaria sino  también de la construcción colectiva alrededor de eso».

En marcha

«El proyecto fue mutando siempre fue autogestivo y ad honorem para la gente y la comunidad, las experiencias que fueron realizándose a medida  que yo me especializaba y sigo aprendiendo de distintas plantas y distintas preparaciones, a partir de la pandemia sumé un modulo virtual que tiene mucha más teoría mas las caminatas y el objetivo es que sea igualmente accesible  para cualquier persona que quiera realizarlo, he ganado  de forma individual o colectiva con otras compañeras algunos financiamientos que me ayudó a seguir  trabajando y ofreciendo las actividades gratuitas. Ahora se va a transformar un poco más por el viaje que vamos a hacer, tiene que ver con  conocer mas de cerca las producciones agroecológicas del país, conocer las particularidades de cada provincia, estar presente en como es la vida fuera de la ciudad, como es la vida de  los productores y las productoras que hacen que nos llegue el alimento a nuestra mesa  todos los días, acercarse a esa realidad poder vivirla y acompañar  ese es un poco el objetivo del viaje.

A la vez, conocer el país, recorrer parques nacionales, un poco de todo, y si se puede,  continuar con los talleres de plantas silvestres comestibles en forma virtual para seguir llegando a cualquier parte del país, y hacer paseos visitas recorridos talleres por las distintas ciudades que vayamos pasando. No hay un tiempo muy concreto pero pensamos que hasta diciembre por lo menos, quizá volvemos a Buenos Aires a visitar familia y seres que extrañamos. Lo vamos a ver sobre la marcha.  La idea es viajar en auto y ver si nos podemos sostener económicamente con talleres o lo que podamos ir haciendo en el camino, el primer destino es Entre ríos, después Corrientes y luego Misiones, estamos en contacto con varias personas, en Entre Ríos tenemos programado visitar dos lugares  donde nos van a recibir, ya hablamos con bastantes lugares en Misiones. La idea es seguir por el norte y luego viajar hacia la Patagonia por la ruta 40. Esa es la planificación que quizá cambie a medida del viaje».

Saber soberano

Creo que la soberanía alimentaria debería ser un derecho humano, de los pueblos,  poder decidir que producir, cómo producir, qué comer. Me parece que es un acto también de justicia social y la importancia es toda, básicamente quienes producen alimentos tienen nuestra vida en sus manos,  es un ida y vuelta y todas las partes del sistema de producción y consumo deberíamos estar mucho más cerca y vincularnos de una mejor manera.   

Mas info: https://www.instagram.com/laciudadnosregalasabores/

https://www.arboladourbano.com.ar/
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