El proyecto presentado por la concejal Lourdes Filgueira fue aprobado por mayoría en la sesión del Honorable Concejo Deliberante de Pilar. Conversamos con Marianela Koprivsek, que integra la asociación Mujeres en Accción que participa de uno de los bancos creados por el programa Mujeres Semillas.

Marianela estudió jardinería en la Escuela Municipal de Pilar en el año 2014,  lleva adelante el emprendimiento Las plantitas de mamá y lidera junto a otras mujeres la organización Mujeres en acción, forma parte del proyecto de Bancos de semillas comunitarios y nos cuenta: «El proyecto surge de una visita a las distintas huertas, de ver que la mujer es protagonista en este espacio en relación con la naturaleza. Muchas referentes usan la huerta como recurso para las ollas populares, también algunas tienen en mente hacer ventas de lo que se cosecha en las huertas, empezar a pensar como la autogestión de nuestro propio banco de semillas  del distrito sea un recurso más en función con la soberanía alimentaria y sea también un recurso económico para las mujeres que tengan ganas de empezar a repensarse desde la producción del alimento como así también surge de la idea de la consciencia de la alimentación, del  cuidado del medioambiente y la preservación de la semilla propia del lugar del lugar donde uno vive, por eso es tan importante desde lo agroecológico tener una semilla acorde a la climatología del lugar, de ahí nace la necesidad del autoabastecimiento, más allá de lo que el INTA provee.  Queremos invitar a concienciar a tener de la propia cosecha para que se pueda tener una plantación para que se pueda recolectar las semillas de las especies que se cultivan».

«La agroecología me llegó desde joven, desde los 12 años por la consciencia de tener una buena alimentación, fui vegana,  luego me llevó a tener mi propia huerta para cultivas mis alimentos.  Hice talleres de comida vegana, estudie floricultura y con la huerta fui aprendiendo en forma autodidacta, sumando experiencia con las distintas temporadas, llevo 7 años haciendo huerta,  siempre digo que es un camino en el que no se termina nunca de aprender, de la mano de la naturaleza».

«Las distintas áreas que participan de este proyecto son Economía social, Ambiente y Género.  El rol del municipio es importante en la formación, capacitación, en los recursos de conocimiento de las distintas huertas, en los lugares de los intercambios, de poder gestar un lugar  donde se pueda almacenar semillas con todo lo que eso implica, , el conocimiento de la especie, su tipo de guardado, el lugar físico. Las organizaciones que participamos tenemos que lograr la concientización de la importancia de un banco, el conocimiento de  las especies y los cuidados necesarios para aprovechar la semilla,  y trabajar en conjunto con otras organizaciones que vienen haciendo intercambios de semillas y actividades agroecológicas, para unificar criterios y aprovechar que hoy por hoy se le da el espacio a este lugar».

 «Desde la comunidad se va a poder participar a través de las distintas capacitaciones que se den, de los intercambios de semillas que se harán en las ferias que funcionan en distintos puntos del distrito, va a haber invitaciones para quienes se quieran sumar a huertas comunitarias que ya están funcionando y sobre todo lo mas importante tiene que ver con empezar a tener conciencia que el municipio esta tomando una mirada donde integra  la importancia de la alimentación para empezar a pensar en una soberanía en el distrito.  La semilla es el recurso, porque todo lo que vemos y consumimos es producto de algo tan chiquito. Si valoran la semilla están [email protected] a participar de este hermoso proyecto.”

La subsecretaría de Economía social, la Secretaría de Mujeres Género  y Diversidad y la Dirección de Ambiente y Biodiversidad de Pilar colaboran en el proyecto con miembros de la sociedad civil.

Durante la presentación del proyecto en el Concejo Deliberante, la jefa del bloque del Frente de Todos, Lourdes Filgueira, explicó que el programa «busca concientizar sobre la importancia de la producción de alimentos de calidad y el autoabastecimiento”. “El proyecto se centra en un recurso natural tan fundamental como la semilla, además garantizando su calidad. Por otro lado tiene que ver con la soberanía alimentaria, y con la posibilidad de acceder a alimentos de calidad y una producción de cercanía. Con la industrialización quedó muy lejos en el tiempo y la gran mayoria de las comunidades habían perdido sus saberes respecto de la producción de alimentos, pero que hoy vuelve y vuelve con mucha fuerza. Hay muchas organizaciones comunitarias que organizan sus huertas comunitarias y esto significa proveerse a sí mismas de alimento. Esta proyecto es una forma de acompañar esas iniciativas y fomentarlas»

La concejal destacó: “Queremos que los comedores y merenderos sean lugares donde se da un plato de comida pero también donde pueda haber una huerta en la que participe la comunidad, que los jóvenes sepan cómo obtener semillas de ahí y que aporte dignidad a la institución y a la generación de alimentos. El programa Mujeres semillas promueve la articulación entre organizaciones sociales e individuos para el otorgamiento e intercambio de semillas con el objetivo de impulsar la soberanía alimentaria, queremos darle una mano más y una herramienta más a las organizaciones que trabajan tan dedicada y responsablemente en esta temática».

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